top of page
Buscar


En Cuba resulta adictivo el olor de la tinta y los impresos.
Hace algunos años el icónico cantautor español Joaquín Sabina contaba en sus memorias que “nunca había visto un público tan ávido de literatura, tan literariamente interesado por algo y, tan capaz, como el cubano”. Pese a venir de una isla pequeñita, donde se editan muy pocos libros, hay unas ansias de leer tremendas, argumentaba. “Su calidad oidora, compartidora, el hambre de cultura y su sabiduría son asombrosas”. Oyendo hablar de mis orígenes hasta yo misma me sorpren

Sissi Arencibia
hace 2 horas3 min de lectura
bottom of page