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Las señales son el alfabeto con el que se comunica el alma del mundo.

Foto del escritor: Sissi Arencibia
Sissi Arencibia
16 jul
3 min de lectura

A veces el universo señala el camino. Facilitarlo es su respuesta, cuando tienes la intención clara y actúas desde la paz interior.


Se de lo que hablo, porque he contado con esa especie de guía, cuando he buscado claridad. Esa que actúa acomodando escenarios, cerrando puertas obsoletas, abriendo oportunidades y alineando la energía.


En mi bregar he percibido esas señales cósmicas que conducen en la dirección adecuada, obligan a mirarnos por dentro y nos guían al crecimiento y la autenticidad. Todo para buscar ese punto de luz que hace emerger lo mejor de nosotros.


Y ese convencimiento me hace levantar cada día con el deseo de escribir una nueva historia. Una que renueva mis estratos, sacude los fundamentos de mi esencia y marca el devenir de mi trayecto con una hilera de puntos nítidos.


Contrario a lo que yo percibía de joven, la vida siempre nos habla para que enfoquemos la atención en lo que sentimos interiormente.


Y, aunque esa especie de pistas se manifiestan en todo momento, llegar a comprenderlas puede tomarnos toda una vida.


En principio, porque no hay que perseguirlas. Ellas siguen al que cree y solo pueden ser entendidas por personas sensibles y abiertas a descifrar ese lenguaje que existe más allá de las palabras.


Escuché hablar por primera vez de señales cuando leí a Paulo Coelho, quien las considera el “alfabeto” con el que el alma del mundo se comunica, guiando a las personas hacia su “leyenda personal” o destino.


A través del pastor Santiago, el autor de El Alquimista me abrió a entender eso que está escrito en el mundo para guiar el camino de cada persona y que la falta de atención o el miedo a cambiar nos impide ver.


Poner el foco ahí considera mirar hacia el interior, entender que la vida tiene un sentido y que cada uno tiene una misión vital que nos motiva e ilusiona.


Creer y sentir que somos algo más que seres biológicos, nos hace mover y luchar por los sueños.


Las señales son como los sueños. Siempre están, aunque no sepamos percibirlas.


Yo las veo delante a diario, porque son parte de todo aquello que él me quiere revelar.


Aunque el panorama esté incierto en ocasiones, he podido continuar porque tengo fe, porque creo en ellas. Aun sin saber lo que se avecina, sigo adelante confiada en la guía del camino.


Una mano me sostiene en la adversidad, haciendo que crea en la necesidad de continuar, aunque las circunstancias conspiren para que pierda la fe. Su vara me sostiene para avanzar en medio de la sombra.


Hay emociones humanas que se activan y eso es suficiente para percibirlas. Mensajes que el universo envía y traen paz, certeza, ilusión y confianza. Coincidencias llenas de significado, mensajes causales, corazonadas.


Hay pistas sutiles en los caminos que podrían ser interesantes y aunque uno decide si quieres explorarlos o no, suele ser una buena idea tirar de ese hilo, porque puede llevar a lugares interesantes o desencadenar eventos que nos hacen crecer.


Muchas de ellas nos guían hacia nuestro propósito. Respetarlas me da fuerzas para salir de cada situación en la que me encuentro y caminar un paso tras otro hasta ver salir el sol.


Esa es la fe puesta en el camino, es el ánimo del niño explorador que aprende que las respuestas a las cosas importantes están en los confines del mundo y se lanza hacia ese vasto espacio para encontrarlas.


Siguiendo esos destellos he aprendido a confiar en mi luz interna, a disfrutar de mi libertad desde un espacio creativo, genuino y auténtico con lo que quiero, pienso y siento.


Me he tomado el tiempo para ser yo misma y habitar en esa magia que existe dentro mío.

Desde que tuve conciencia de ello, todo lo que emprendo o decido hacer, arde como un fuego, brindándome capacidad para ver más allá y esa energía es lumínica.


Cuando se manifiesta, te carga de una vibración extra para lo que precises. Y en mi particular caso siento que algo me dice todo el tiempo que está conmigo, que no achique mis sueños, que estos sean altos y al servicio de muchos.


Creer y respetar las señales me ha hecho verme como un alma llena de luz, colmada de dones y sabiduría.


Me ha hecho sentirme protegida y asistida en el camino y me ha dotado con la capacidad de ejercer con suma responsabilidad las riendas de mi vida.

2 comentarios


thaymy71
thaymy71
18 jul

Muy inspirador Sissita!!. Debemos seguir las senales y conseguir nuestros suenos ..aun cuando el cansancio te agota .. cuando ya no quedan fuerzas .. sobre todo porque tenemos una fe inquebrantable en que esa luz interior todo lo hace posible ..gracias por inspirarnos !!!

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estrehernandezfuentes
17 jul

Interpretar las señales de la vida no todos tienen la habilidad de lograrlo ,implica atención y observación para entender estos mensajes y tomar decisiones acertadas sobre todo cuando los usas como tú haces en poner tus sueños al servicio de todos

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Sobre este blog

Mis pasos han tenido la suerte de andar muchos caminos. Algunos con curvas que me hicieron caer; otros filosos en los que superé pruebas dolorosas y muchos gratificantes, que me llevaron a cumplir el sueño de explorar el mundo. Leer más.

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